sábado, 11 de octubre de 2014

EL DOCUMENTAL Y LAS PARTIDAS DE AJEDREZ DE UN JOVEN ACTIVISTA POR LA LIBERACIÓN DE LOS CINCO

Jorgito juega al ajedrez por correo con Tony (Foto Rafael Cruz)
Por José Gilberto Valdés
Esta tarde, el programa de la Mesa Redonda, de la Televisión Cubana, proyectará el audiovisual “El poder de los débiles”. Les adelanto a la teleaudiencia las impresiones de quienes pudimos tener el privilegio de asistir a la premier de ese documental, del alemán Tobías Kriele, quien fue estudiante en la CUJAE (Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría).
En esos años conoció el quehacer de Jorge Enrique Jerez Belisario, un joven camagüeyano con limitaciones físico motores, pero inmenso, hiperactivo, en la defensa de la causa de los cinco compatriotas antiterroristas que en los Estados Unidos se dedicaron a monitorear las acciones que contra Cuba realizaban la mafia contrarrevolucionaria radicada al sur de La Florida. En modo alguno  fueron espías en tierras de Norteamérica.


Más de un rostro lloroso, reiterados aplausos emocionados y profusión de sonrisas, trascendieron durante los cuarenta y tantos minutos  en la primera presentación pública del documental “El poder de los débiles”,  en la que el realizador autodidacta Kriele paga una deuda personal de admiración  con el actual estudiante de periodismo de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz.
Si la proyección del audiovisual fue emotiva en modo supremo, tanto igual resultó la lectura de una carta enviada en las vísperas por Antonio Guerrero Rodríguez, uno de los tres antiterroristas cubanos que aún sufren injusta prisión en cárceles de los Estados Unidos. Merece la pena proponer su lectura, por los valores humanos que de aprecian en la relación por correspondencia que ha sostenido con Jorgito:
GANAMOS LOS DOS.
Recuerdo las primeras cartas de Jorgito, las enviaba su mamá. Los Cinco decíamos: ¡Vaya pionerito inteligente, como ama la Revolución y qué bien se expresa! Ellas traían ese toque de sinceridad, de inocencia y de cariño, que solo son capaces de expresar en sus palabras, los niños.
Con el tiempo, Jorgito se convirtió en el hijo de Gerardo y por tanto, en nuestro sobrino.
Jorgito fue creciendo y se fue acercando más a nosotros, y ya no había día en que no pensáramos en el Sobri, ni día en el que el Sobri dejara de pensar en cómo estaban sus Tíos.
El año pasado, a través del programa La Luz en lo Oscuro, me entero que a Jorgito le gustaba el ajedrez y una invitación para jugar, quedó abierta. Logramos concretar el enlace y comenzamos nuestra primera partida.
Todos los que conocían a Jorgito, incluyendo a Adriana y a René, pronosticaron su victoria. Algo me hizo pensar que quizás solo unas tablas, podría mi Sobri alcanzar. Pero no tenía idea de lo equivocado que yo estaba. Sus piezas se fueron colocando en el lugar preciso, hasta que un peón atacó mi alfil y ya la victoria de Jorgito era cuestión de tiempo. Muchos siguieron aquella primera partida que circulaba por las interminables redes de algunos sitios. Entre los seguidores estuvo incluso, el Gran Maestro Lázaro Bruzón, quien al enviarme su primer mensaje, tras la inminente victoria de Jorgito me dijo: "el niño ha jugado muy bien". Bueno, llevamos tres partidas y todas las ha ganado mi aventajado Sobri. Él ha tenido la oportunidad de recibir lecciones de entrenadores de ajedrez y ha jugado con ajedrecistas de mayor nivel que yo y los ha derrotado. Pero, como ambos decimos, con cada partida ambos ganamos y ganamos mucho en todos los sentidos, incluso nos sirve para seguir superándonos, un poquito en el ajedrez.
No tengo bien claro, porque son muchos, cuales son los "carguitos" que Jorgito tiene en su escuela, en la juventud comunista, en la batalla por nuestra libertad, lo que si se, es que él ha sido, con su constante acción, fiel a su palabra y no hay un día que al levantarse nuestro querido sobrino no se pregunte  ¿Qué puedo hacer hoy por la libertad de los Cinco?". No importa cuán cargado este su programa de estudio, su primera prioridad, es esta batalla.
Con frecuencia nos escribimos. El otro día, precisando algunas cosas sobre la tareíta del libro de ajedrez que con Lázaro Bueno estamos tratando de darle jaque mate, Jorgito me dice: "Este intercambio contigo ha marcado mi vida y me ha hecho crecer en todos los sentidos".
Exactamente, eso mismo podíamos decir Gerardo, Ramón, Rene, Fernando y yo.
Nuestro sobrino es un magnífico ejemplo de joven revolucionario íntegro en estos tiempos complejos.
Ya nos veremos y dice Jorgito que quizás frente a frente, tablero por medio, los resultados puedan cambiar.
Como sea, ya nada puede cambiar que ganemos los dos.
Antonio Guerrero Rodríguez
Prisión Federal de Marianna
 26 de septiembre de 2014

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