lunes, 8 de marzo de 2010

Cubanas, tradiciones y Revolución

Por José Gilberto Valdés
valdes@tvcamaguey.icrt.cu

Por el propio ajetreo de la redacción de los programas informativos para Televisión Camagüey, a veces dejo para un segundo plano lo que quiero expresar en mi blog. Muchas cosas. Tengo que organizar el tiempo. Intentaré organizar mis escrituras en el blog como si fuera una bitácora.
8 marzo 2010/2 p.m. Hoy dedico las primeras palabras a todas las camagüeyanas en ocasión del Día Internacional de la Mujer, cuando se cumplen 100 años de su instauración con el objetivo de obtener el derecho femenino al voto y cuestiones laborales.
“Comenzó a celebrarse desde 1910 cuando la Conferencia Internacional e Mujeres Socialistas en Copenhague, Dinamarca, las dirigentes Clara Zetkin, Alejandra Killanty y Kate Dunker, la propusieron como fecha conmemorativa de las luchas de las mujeres, en homenaje a las obreras textiles que ofrendaron sus vidas en la huelga textil en Nueva York en 1857, exigiendo mejores condiciones laborales” (www.enlace.cu )
En la hora del recuento hay que referirnos con orgullo a que la mujer ha dignificado a la Revolución. Compañeras en la vida, el trabajo y las trincheras.
Las residentes en esta región centro oriental de la Isla tienen además una tradición de luchas revolucionarias, que se remontan a los años de la formación de la cubanía, cuando Ana Betancourt de Mora en abril de 1868, en Guáimaro, intervino en los debates de la primera Constitución de la República en Armas:
¡… el cubano que ha echado abajo la esclavitud de la cuna y la esclavitud del color, consagrará también su alma generosa a la conquista de los derechos de la que es hoy en la guerra su hermana de caridad, abnegada, que mañana será, como fue ayer, su compañera ejemplar! "
También tienen el ejemplo de amor y virtudes de Amalia Simoni Argilagos, esposa de Ignacio Agramonte, el insigne patriota cubano, que como muchas otras de cuna de encajes y de pobres sábanas acompañaron a sus esposos a la manigua insurrectas desde el año 1868. Hasta el momento de sorprenderle la muerte, ocurrida en La Habana el 23 de enero de 1918, mantuvo inquebrantable postura política por la total independencia de Cuba y contra la intervención norteamericana en los asuntos internos del país.
Las cubanas desde hace cincuenta años cargan muchas responsabilidades sobre sus hombros y trascienden como el eje en el desarrollo de la familia, particularmente de los hijos y con su espíritu de superación y de servir trastrocaron los prejuicios en la sociedad, pues hoy representan el 65 por ciento de los técnicos y profesionales.
Cientos de ellas comparten las misiones internacionalistas de la salud, educación y en otros frentes.
Actualmente, las propuestas de más mujeres para las elecciones del 25 de abril próximo como delegadas (concejales) de las asambleas municipales del Poder Popular, se convierte en un reconocimiento a la laboriosidad y la dedicación de las mujeres como puntales de nuestro proceso revolucionario.
Voy a poner un párrafo final, con los cinco besos que envían a todas las cubanas nuestros héroes prisioneros injustamente en cárceles de los Estados Unidos por luchar contra el terrorismo.
Queridas mujeres: Porque “… los hombre deben hablar en versos a las mujeres, de rodillas y con un ramo de flores en la mano”. Tal como dijera nuestro Apóstol José Martí, en este día tan especial queremos hacerles llegar el amor y la ternura infinita de los Cinco, con ese mismo espíritu de gratitud y delicadeza. ¡Ustedes son nuestra inspiración y nuestra fortaleza!
Les deseamos el más hermoso de los días, con el abrazo eterno de quienes les admiran y ama.
¡Feliz Día de la Mujer!
Cinco besos,
Gerardo, René, Antonio, Fernando y Ramón