viernes, 28 de febrero de 2014

ABRAZO DE HEROES EN LA PATRIA

FALTAN LOS DE RAMÓN, GERARDO Y ANTONIO

Fernando González: “Los principios no los hubiéramos doblegado nunca”

Compartimos con los lectores del blog La Joven Cuba la entrevista que le concediera Fernando González Llort, quien acaba de cumplir su condena como uno de los cinco cubanos que fueron condenados en los Estados Unidos, quien acaba de cumplir su condena como uno de los cinco luchadores antiterroristas cubanos presos en los Estados Unidos, a blogueros cubanos días antes del cumplimiento de su injusta condena. La entrevista se hizo posible gracias a la mediación de René González, que sirvió de enlace con su hermano de lucha. Sirva esta entrevista para movilizar conciencias y evitar que los tres cubanos que aún permanecen encarcelados tengan que cumplir sus sentencias completas como sucedió con René y Fernando.

1- ¿Podrías mencionar las cinco palabras que más han venido a tu mente en los años de prisión injusta? Si deseas comenta alguna o todas.

Cuba, Familia, Gratitud, Lucha, Libertad.

2- Este 14 de febrero será el último tuyo tras las rejas sin tu Rosa. ¿Cómo piensas organizar el próximo, cuando al fin podrás pasarlo entre los brazos de tu amada?

Muchas gracias por tu pregunta que está dirigida al ámbito humano y de los sentimientos, lo cual contribuye a que los lectores nos conozcan mejor como seres humanos. Cuesta trabajo en estos momentos en que se acerca vertiginosamente la fecha de mi salida de prisión y regreso a Cuba después de tantos años de encierro, pensar en cómo quisiera organizar algo de tanta significación, pero para lo cual falta un año. Son muchas las cosas que en estos días finales en la prisión pasan por mi mente sobre la experiencias que me esperan en los próximos días, todas seguramente muy intensas. Hay muchas incógnitas y muchos deseos por llevar a la realidad. Esto hace difícil pensar en algo que ahora se observa distante, como es el 14 de febrero del 2015. Sé que me vas a comprender aunque mi respuesta no es la que deseabas o esperabas. Pero te puedo asegurar que, teniendo un año para pensar en cómo celebrar ese día, haré todo lo que este a mi alcance para que sea uno bien especial. Eso es lo que me propongo desde ahora.

3- Si pudieras hablar con el presidente Barack Obama qué le dirías sobre tu caso y el de tus compañeros.

Un saludo a Iroel Sánchez. Soy un lector asiduo de sus trabajos y de otros que se publican en La Pupila Insomne, y me parece un blog de mucha calidad por el contenido de los trabajos que publica y una contribución muy importante en la batalla en el campo de las ideas y la información.

Si pudiera hablar con el presidente le pediría que como ex profesor de Derecho Constitucional mirara sin prejuicios la evidencia sobre nuestro caso y las opiniones que importantes y prestigiosos juristas norteamericanos y de otros países han emitido sobre el mismo. Que lea sin prejuicio, por ejemplo, los Amicus Briefs que se presentaron a la Corte Suprema por más de diez ganadores como el del Premio Nobel.

Le pediría que como ex activista comunitario tratara de ver de una manera desprejuiciada la realidad cubana. Estoy seguro que vería allí solucionadas muchas de las dificultades por las que trabajó para solucionar en las calles de Chicago durante su juventud. Vería los esfuerzos de nuestro pueblo por tener una sociedad cada vez más justa, y que eso era lo que defendíamos Los Cinco.

Le pediría que como político revisara la historia; esa que nos ha propuesto repetidas veces olvidar, y que vea como Cuba ha tenido que enfrentar más de 50 años de agresiones, muchas de ellas violentas, y como desde Miami se organizan estas sin ser debidamente combatidas por los organismos que deberían hacerlo. De ahí la necesidad del trabajo que Los Cinco hacíamos.

Después de ver esos tres ángulos del asunto, que llegue a sus propias conclusiones. Si logra hacerlo sin prejuicios, estoy seguro de que al siguiente día estaríamos los cuatro en La Habana junto a René.

4- Fernando, tuviste el honor de participar, como internacionalista, en la lucha por la independencia de Angola, que ayudó a descolonizar África y puso fin al régimen del apartheid, ¿qué experiencias puedes compartir con los blogueros cubanos respecto a esa etapa?

Sobre mi participación en Angola puedo decirte que fue una de las experiencias determinantes en mi formación. Yo era muy joven entonces, recién graduado de mi carrera universitaria con 24 años cuando tuve esa experiencia. Y coincidió que fue una etapa decisiva de la participación cubana en Angola. Yo estuve allí entre 1987 y 1989 , cuando se desarrollaba la Batalla de Cuito Cuanavale, en donde no estuve físicamente. Pero si fui testigo del avance hacia el sur, en dirección a la frontera con Namibia, de las tropas cubanas y angolanas que se encontraban estacionadas en el suroeste.

Tuve el privilegio de ser designado a trabajar en el Estado Mayor de la Agrupación de Tropas del Sur, en Cahama, y ser testigo del espíritu de los cubanos y de los angolanos que habían sido parte de ese avance de las tropas en dirección sur, una operación que decidió la contienda y, junto a la resistencia en Cuito Cuanavale, abrió el camino al fin del conflicto, a la independencia de Namibia y, como reconoció Mandela, al fin del Apartheid en Suráfrica.

Más adelante regresé a Lubango, el punto desde donde habían salido las tropas en su movimiento al sur, donde fui parte del Grupo Operativo que allí estaba destacado, y trabajé más directamente con los compañeros de las FAPLA que tenían en esa ciudad del sur de Angola su Estado Mayor para las tropas en esa región. Fue una experiencia muy enriquecedora trabajar con ellos día a día y ser parte del espíritu de camaradería que nos imbuía a todos, del espíritu de lucha que los caracterizaba.

Fui parte del regreso honroso de nuestras tropas victoriosas y recibir el reconocimiento de nuestro pueblo al llegar al vecindario es una de las cosas más emocionantes que he vivido.

Fue muy instructivo ver a un pueblo que había sido víctima del colonialismo luchar por preservar su independencia y contribuir nosotros en ese esfuerzo, a la vez que ellos hacían el mayor esfuerzo por salir adelante. A la vez, pude constatar los efectos de siglos de colonialismo, el atraso y el subdesarrollo al que habían condenado a Angola hasta ese momento y los efectos de más de diez años de guerra impuesta desde el exterior. Aprendí más de esa experiencia que de todos los libros que pudiera haber leído hasta entonces sobre el capitalismo y los efectos del dominio colonial sobre nuestros pueblos.

Fue bonito y aleccionador ver a los angolanos resistir y esforzarse por salir adelante a la vez que brindaban su territorio a la SWAPO de Namibia que luchaba por la independencia de su país.

De los cubanos y angolanos que me rodeaban aprendí mucho. Constatar el espíritu de camaradería y solidaridad en condiciones difíciles, la sencillez de unos y otros, el esfuerzo colectivo y en equipo a pesar de las diferencias culturales. La riqueza que aportaban precisamente esas diferencias, aprender los unos de los otros.

Yo tenía entonces 24 ó 25 años, pero la mayor parte de los soldados cubanos y muchos de los angolanos eran aún más jóvenes que yo. En esos dos años vi a muchos cubanos llegar a Angola con las características físicas y psicológicas de quienes aun están saliendo de la adolescencia y transformarse en hombres jóvenes, forjados por la disciplina, la responsabilidad y la conciencia revolucionaria. Yo no era ajeno a ese proceso de maduración que también se producía en mi persona.

Yo era un joven graduado de la universidad, joven de la ciudad, que creía saber mucho. Pero allí aprendí, de angolanos y cubanos, que además de instrucción que uno pueda tener hay otras cosas que tienen que ver con la formación del carácter, con la sensibilidad humana, con el espíritu solidario, que son tan o más importantes.

Ver con mis propios ojos el resultado del colonialismo. Las consecuencias para los pueblos, en este caso del angolano, me enseñaron más que todos los libros que pudiera haber estudiado. Ver el espíritu de lucha de ese pueblo y la voluntad de superar ese pasado, rechazando la agresión externa y enfrentando a las fuerzas de la contrarrevolución interna apoyadas desde el exterior, fue también una lección.

5- Aun cuando la prisión ha resultado una dura prueba, ¿cómo nos explicas el respeto y el reconocimiento que Los Cinco han generado en las cárceles norteamericanas? ¿Cuáles han sido las principales muestras de solidaridad de los presos en EE.UU?

El respeto y el reconocimiento que Los Cinco hemos generado en las cárceles norteamericanas lo atribuyo a una conjunción de factores. En primero lugar, las otras personas observan a un preso que es un individuo serio, que no entra en dinámicas tan típicas de la prisión que son el caldo de cultivo para los conflictos entre presos. Observan también la serenidad que uno mantiene y la madurez para aconsejar o dar un criterio a alguien que lo solicita y la discreción y la reserva cuando entra en conocimiento de alguna situación, personal de otro preso que la comparte con uno o de otro tipo. Eso va creando un criterio de respeto entre los presos hacia uno, aun sin que conozcan la naturaleza del caso nuestro.

Por otra parte, las personas que hemos retado a las autoridades en un juicio siempre son, en general, vistas con cierto respeto. Se les reconoce la actitud cuando no son muchos los que lo hacen.

Ya cuando hay cierto conocimiento, aunque no sea en detalles, del caso que nos mantiene en prisión, entonces entran a jugar otros factores que contribuyen a ese respeto al que te refieres. Ya la gente sabe, no solo que fuiste a juicio, que como te decía, por si solo genera cierto respeto, sino que eres un preso que enfrentó todo el odio que el gobierno de este país suele vertir contra quienes considera sus enemigos políticos.

Aquí entra a jugar también, y está en la base de todo, que muchas personas, aun sin conocer detalles de la historia de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y sin tener casi ninguna conciencia política, por instinto, saben que Cuba se enfrenta y ha resistido, al poder del gobierno estadounidense. Ven en nosotros, pues, un reflejo de esa resistencia, somos parte de ella, nos asocian a ella, y eso genera respeto.

Todos esos factores se van juntando. Y entonces adicionas el apoyo que ven que recibimos tanto del pueblo cubano como de tantos amigos alrededor del mundo. Y, aunque no conozcan los detalles, notan el correo que recibimos y que enviamos. Saben que eso significa apoyo.

Como te decía, son factores que se van juntando. Unidos, conforman una circunstancia que hace a los otros presos percibirnos como personas serias y dignas, y mostrar hacia nosotros ese respeto al que te refieres.

6- ¿Cuánto ha influido en su resistencia los mensajes y muestras de apoyo de los cubanos y amigos alrededor del mundo?

Los mensajes y muestras de apoyo de los cubanos y de los amigos alrededor del mundo han tenido una influencia significativa en nuestra resistencia. No se trata de que sin ellos no se hubiera resistido. Pero sin dudas, hacen la resistencia más llevadera, más fácil. El saber que uno tiene la comprensión y el apoyo de todo un pueblo que lucha y de cientos de miles de amigos alrededor del mundo le da a uno más confianza en la victoria y aprende uno también de quienes luchan por nosotros en condiciones tan desventajosas como pueden ser las que enfrentan nuestros amigos en otros países en los que sacar adelante los temas de nuestro caso requiere mucho esfuerzo, iniciativa y perseverancia.

Por otra parte, el recibir tantos mensajes de solidaridad y apoyo también tiene una repercusión práctica, concreta. Ya me referí en la respuesta anterior a un ángulo de esa repercusión, pero también las autoridades de la prisión, y muchos otros presos, llegan a conocer quiénes somos y el apoyo que recibimos. Eso influye hasta cierto punto en el cuidado que aplican ante ciertas circunstancias en el tratamiento que nos dan, sin que eso implique que recibamos ningún tratamiento diferenciado. Solo que hay cuidado en cuanto a cómo nos tratan.

7- Fernando, todos sabemos que los héroes cubanos son de carne y hueso, nos gustaría conocer ¿qué prefieres bailar, comer, leer o hacer en tus ratos de ocio?

Mira, prefiero bailar la música cubana, y en general, lo que se conoce como “Salsa”. No soy un gran bailador, pero me divierto. La comida preferida es la criolla. Un buen congrí con carne de cerdo y un buen plato de yuca con mojo.

En cuanto a la lectura, me gusta la historia, los temas de economía internacional, los temas de ciencia, la información política y la científica, así como la buena ficción.

En los ratos de ocio me gusta disfrutar del deporte. Tanto practicarlo como verlo por la televisión.

8- Cada generación tiene un papel que jugar en la Historia de su país. En la época que te correspondió, supiste ser consecuente con esto. ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Cuáles son, a tu entender, los retos actuales de la juventud cubana?

Puedo decirte que me siento satisfecho de cumplir con lo que considero mi deber y hacerlo con dignidad y con honor.

Estoy consciente de la razón histórica por la que estoy preso, se trata de castigar a Cuba y de ahí las serias injusticias cometidas en nuestro caso. Esa conciencia me proporciona serenidad y tranquilidad. Sé que estoy preso por una causa honorable y eso me permite ser un preso optimista y hasta feliz, en el sentido de la satisfacción del deber cumplido.

No me siento en capacidad de definir los retos concretos de la juventud cubana actual. Son muchos años fuera de Cuba y, aunque me mantengo informado sobre la realidad nacional, no tengo el contacto sistemático con esta que creo sería necesario para hacer tal valoración y ofrecer una opinión. En general, me parece que los jóvenes deben prepararse lo mejor posible en el ámbito de los conocimientos pero también, y fundamentalmente, en el ámbito de los valores, para hacer el mayor aporte posible hoy y en el futuro a dar continuidad a la obra de la Revolución, en un mundo cada vez más complejo y lleno de retos y peligros. El conocimiento profundo de la historia de nuestro país y de las tradiciones de lucha de nuestro pueblo es fundamental en ese sentido, en mi opinión.

9- De todo este tiempo en prisión, ¿cuál ha sido el (o los) libros que más le han impactado, los que mejor recuerda?

Hay dos libros que me han impactado más que ningún otro, aunque hay muchos que han sido muy interesantes. El primero de ellos lo leí por primera vez al comenzar a servir mi sentencia y es el libro de Cintio Vitier, “Ese Sol del Mundo Moral”. Un libro que todo cubano debería leer por la interesantísima interpretación de la historia de Cuba que se hace en el mismo y el exquisito estilo literario que caracteriza la obra de Cintio, en mi opinión, el ensayista cubano más profundo de los que he leído.

El segundo libro al que hago referencia lo he leído casi al terminar de cumplir mi sentencia porque es de reciente aparición y espero que en el futuro cercano pueda ser traducido al español porque también creo que todo cubano debería leerlo. Se titula “Visions of Freedom. Havana, Washington, Pretoria, and the Struggle for Southern Africa, 1976-1991″. Es un libro de un académico norteamericano que se llama Piero Gleijeses, profesor de la Universidad John Hopkins. El había escrito ya un primer libro sobre la participación cubana en Angola y ahora, después de 15 años de investigación y acceso a documentos nunca antes publicados, ha escrito lo que considero una obra maestra. Siendo un libro académico, me emociono más que cualquier novela porque recoge el esfuerzo cubano en Angola hasta la victoria final. Hay largas y abundantes citas de documentos desclasificados por Cuba, incluidas transcripciones de reuniones en las que se tomaron decisiones trascendentales y decisivas, reuniones de la más alta dirección del país, del Comandante en Jefe, de altos mandos políticos y militares, tanto de conversaciones entre ellos como con sus contrapartes angolanas y soviéticas de entonces.

Y lo que transpira en el libro y el autor lo captura muy bien en base a las fuentes documentales no solo cubanas sino también estadounidenses, surafricanas y de otros países, es la política exterior de principios de la Revolución cubana, su altruismo, el de nuestro pueblo, la firmeza en los principios y la delicadeza y el respeto con que se trataron cada una de las contradicciones que se presentaron en los anos de misión internacionalista cubana en Angola, a la vez que se mantenía la independencia de criterios y se defendía con firmeza las opiniones políticas y militares de Cuba sobre cómo actuar. Opiniones que a la postre fueron las que predominaron y solucionaron el conflicto.

Cuando uno lee el libro se llena de orgullo de ser cubano y de ser revolucionario, de la dirección de la Revolución, y de haber sido parte de ese esfuerzo internacionalista.

10- El heroísmo para muchos solo es cosa de las películas de Hollywood o los libros de historia. ¿Se ve Fernando a sí mismo como un héroe?

Yo no me veo como un héroe. Yo simplemente hice y he hecho lo que estoy seguro que millones de cubanos habrían hecho. Yo lo que puedo decir es que, en todo caso, yo fui privilegiado con la oportunidad de hacer lo que millones hubieran deseado tener la oportunidad de hacer, y ante una circunstancia adversa, un momento definitorio, asumí una posición que creo que está acorde con la historia de nuestro pueblo, su espíritu de lucha y de resistencia. Y esos valores inculcados que nos llegan a través de la historia de luchas de nuestro pueblo son los que llevamos en nuestros corazones la inmensa mayoría de los cubanos, no solo nosotros cinco. Por eso digo que lo que nosotros podamos haber hecho lo harían millones de cubanos al igual que lo hicimos nosotros. Por eso la Revolución está ahí y continúa adelante.

11- ¿Qué te ha aportado la música y como la has vivido desde allá dentro? ¿Qué evolución destacas y cuáles son para ti los logros de la revolución cubana en la música de hoy?

Con respecto a la música estoy desactualizado, especialmente en cuanto a la música que se hace hoy en Cuba. Durante la mayor parte de mi tiempo en prisión no he tenido acceso a música cubana. En el ultimo año y medio he tenido un acceso a ella parcial y limitado a la música producida en nuestro país hace quince o veinte años, nada más reciente que eso. No puedo, por tanto, hacer comentario alguno sobre la evolución de la música en nuestro país. No me puedo referir a lo que en tu pregunta defines como “la música de hoy”.

Si te puedo decir, en referencia a la otra parte de tu pregunta, que escuchar la música, sobretodo la nuestra, aunque no sea la actual, a lo cual he tenido acceso como te decía en el ultimo año y medio, es transportarme mentalmente a Cuba, recordar las amistades, mi juventud, recordar la ciudad en la que he vivido toda mi vida, la cultura cubana, etc. Son momentos en que, como decimos en la prisión “nos vamos en un viaje”.

12- ¿Cuál es el principal reto que tiene el movimiento de solidaridad internacional en la causa de los Cinco y en qué acciones debemos enfatizar todo el esfuerzo?

Yo trato de ser muy cuidadoso al emitir una opinión sobre el movimiento de solidaridad internacional y mucho más tratándose de identificar cual es el trabajo que creemos que hay que hacer. En primer lugar, ese movimiento es un esfuerzo de ellos y no dirigido por nosotros cinco. Además, son personas que hacen un gran esfuerzo, con pocos recursos y sobreponiéndose a muchas dificultades. A ellos le debemos mucho y siento una gratitud inmensa hacia todos los que forman parte de ese movimiento.

Aclarado eso, me parece que el reto principal, y no estoy descubriendo nada nuevo en esto, es conocido por quienes conforman el movimiento de solidaridad, se puede identificar de la siguiente manera: llegar cada vez con más insistencia a los círculos en los que se toman las decisiones políticas, fundamentalmente en Estados Unidos.

Si revisamos la historia veremos que en las luchas sociales y en casos de injusticia, las autoridades norteamericanas solo han tomado las decisiones favorables a esas causas cuando ha sido conveniente políticamente para ellas, o cuando el costo de mantener la situación ha sido mayor que el de corregirla. El movimiento de solidaridad internacional, conformado por personas con experiencia en las luchas por otros temas de justicia, en tratar de cambiar ciertas condiciones sociales, conoce muy bien esto. La cuestión es como llegar a que esas sean las condiciones, a que, por ejemplo, el costo político de mantener a nuestros hermanos en prisión supere a lo que la autoridades políticamente consideran el beneficio de no liberarlos. La movilización de conciencias en esa dirección, el trabajo para educar a sectores políticos y hacer que se sienta con más fuerza aun la demanda de liberación de nuestros hermanos, de que se haga palpable para los centros de toma de decisión el costo político de no hacerlo, me parece que es el reto principal del movimiento de solidaridad.

Repito, es algo que nuestros amigos conocen. No digo nada nuevo. El reto está en cómo lograrlo cuando no se trata de personas con influencia política o con recursos económicos para lograr esa influencia política de la manera que funcionan las cosas en este país. Y sé muy bien que los amigos están constantemente ideando como mejorar el trabajo y cómo hacerlo más efectivo. Apoyar el evento de Londres a inicios de marzo y la jornada “Cinco días por Los Cinco” en junio, precisamente en la capital estadounidense, serian formas concretas de contribuir a lograr ese objetivo.

13- ¿Qué le diría a los jóvenes, como actores imprescindibles en esta lucha?

Los jóvenes, con su iniciativa y su energía, con su entusiasmo y su capacidad de comunicación con otros jóvenes, con su dominio de las nuevas tecnologías de la comunicación, pueden y deben jugar un rol fundamental en esta lucha.

Hay trabajo de base, en las comunidades, educando sobre el caso, o contactando oficiales electos (en el caso de Estados Unidos) para el cual se requiere de tiempo, de energías, en las que la juventud puede hacer una contribución fundamental.

El uso de Twitter, Facebook, y otros medios digitales de comunicación con iniciativa, es otro campo en el que la juventud puede aportar mucho. Tanto la juventud norteamericana, o de otros países, como la cubana de las formas en que le sea factible y con los recursos a sus disposición. La capacidad creadora de la juventud, con mensajes y códigos correspondientes a las formas de comunicación de las nuevas generaciones puede contribuir mucho a hacer llegar la verdad de nuestro caso a cientos de miles de jóvenes en todo el mundo que no conocen del caso, o también para hacer llegar a oficiales electos ( otra vez me refiero a Estados Unidos) el mensaje con la petición de nuestra liberación o elementos de interés sobre el caso.

Yo les diría a los jóvenes que se sumen con entusiasmo y con dedicación a la lucha. Sin ellos, se haría mucho másdifícil lograr los objetivos.

14- ¿Qué o qué cosas le ayudaron a cumplir su sanción íntegramente sin doblegar sus principios? Si tiene alguna anécdota o “consigna” (hablo de elemento de reafirmación) que le ayudó en este empeño.

El elemento principal que me ayuda a cumplir la condena sin doblegar los principios es la conciencia de que defendemos una causa justa. Esa conciencia confiere serenidad y comprensión de la situación personal por dura que sea. Permite poner en contexto nuestra situación y lo que sucede. Sabemos que lo que se castiga, o lo que se pretende castigar en nosotros es a Cuba por la herejía de tratar de construir una sociedad justa y hacerlo muy a pesar de la hostilidad del país más poderoso del planeta que no acaba de aceptar la idea de que Cuba es un país independiente y soberano. Esa comprensión nos permite darle poner en perspectiva histórica a la situación personal por la que pasamos y asumirla con honor y con dignidad. Permite tener una visión más abarcadora, un cuadro más general, sobre qué representa nuestro caso en un proceso histórico más amplio de hostilidad de las autoridades de Estados Unidos hacia la Revolución cubana. Y sin pretender considerarnos símbolos de nada, espero que la lección que saquen las autoridades norteamericanas es que así como no pudieron doblegarnos a nosotros cinco, no podrán nunca destruir la Revolución.

Los principios no los hubiéramos doblegado nunca, como se comprobó durante los años iniciales aún en el más absoluto aislamiento, y sé que tampoco nuestros hermanos que permanecen en prisión doblegarán sus principios aún en las más difíciles condiciones. No obstante, la solidaridad y el apoyo que recibimos tanto del pueblo cubano como de tantos amigos y amigas alrededor del mundo, hacen más llevadero el cumplimiento de la condena. A la vez, se convierte en un compromiso para nosotros. Un compromiso de resistencia y de lucha.

15- ¿Qué ha significado para usted su amistad con Oscar López Rivera? En este sentido, mantengo comunicación con Oscar y me ha hablado con afecto de Fernando.

Yo tuve el privilegio de compartir algo más de cuatro años de mi encarcelamiento con Oscar. Él es una persona de principios a la cual respeto y admiro. Fue con su ayuda, por ejemplo, con quien di los primeros pasos en el dibujo. El lleva muchos años pintando, y me ayudó mucho cuando decidí introducirme en el dibujo.

Es una persona de la cual aprendí muchas cosas. Él tiene la experiencia de las luchas en Estados Unidos en los años 60 y 70. Vivió la experiencia de Viet Nam, y antes de eso, de la emigración boricua a Estados Unidos en los años 50 del siglo pasado donde enfrentaron la pobreza y la discriminación racial. Hay una parte de la historia de Estados Unidos de la cual no se habla en los libros de texto: la de las luchas de grupos revolucionarios de afroamericanos, de Chicanos, de puertorriqueños y hasta de anglosajones. Grupos que enfrentaron la represión más feroz del sistema. La década del 70 del siglo pasado fue muy activa para esos grupos. Oscar conoce mucho de las luchas en esa época y a través de él pude conocer de experiencias, pude leer libros escritos por participantes en aquellas luchas. Hay, por ejemplo, presos políticos afroamericanos que llevan más de cuarenta años en prisión como resultado de aquellas luchas y son prácticamente desconocidos por sus propias comunidades.

Con él también conversé mucho sobre Puerto Rico y la realidad de esa Isla colonia de Estados Unidos en pleno siglo XXI.

El lleva más de treinta años preso y ha sido verdaderamente maltratado, sobretodo en sus primeras dos décadas en prisión, por las autoridades que vertieron sobre él todo el odio que que suelen verter sobre aquellos a quienes considera sus enemigos políticos. Así que de la realidad de la prisión también aprendí de él.

Es una persona bien informada, ideológicamente bien definida, con la cual pude sostener conversaciones sobre la realidad política del país, sobre la actualidad, sobre la historia, etc, que de otra manera no hubiera tenido la oportunidad de tener pues lo que predomina en la prisión es la apatía sobre esos temas, la desinformación y la falta de conciencia.

Oscar es un gran ser humano e hizo más productivo en cuanto a mi preparación y mi educación, mi paso por la prisión.

A él le deseo lo mejor, y que la lucha de su pueblo y de los amigos que le apoyan conduzca a su libertad. Aunque bien sé que élestá dispuesto a hacer el sacrificio que sea necesario y lo asume con ecuanimidad, con dignidad y con honor. Pero se merece ser libre y disfrutar de sus hermanas, de su hija y de su nieta, así como de su pueblo. Un abrazo para él.

17- ¿Qué piensa hacer a su llegada a la isla?

Lo principal a mi regreso, en los primeros momentos y días, será disfrutar de mi familia y compartir con Rosa Aurora, de los cuales he estado separado por tantos años. Saludar a los familiares de mis hermanos, compartir con amigos a quienes no veo hace tanto tiempo y tratar de llenarme de la isla, de la vida a la que estamos acostumbrados y que tanto extraño, bañarme en el mar si el clima lo permite, caminar La Habana. Después habrá tiempo para planificar otras cosas, esas son las de los momentos más inmediatos a mi regreso.

En términos más generales, en cuanto al futuro, unirme a la lucha por el regreso de mis otros hermanos y tratar de contribuir a esta de la mejor manera posible.
(Tomado de Cubadebate)

lunes, 24 de febrero de 2014

LA GUERRA NECESARIA DE JOSÉ MARTI




Si bien es cierto que el alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes el 10 de octubre de 1868 culminó con el degradante Pacto de Zanjón, no cabe duda que continúo  prendida la llama por una Cuba libre del yugo español, con la protesta de Baraguá protagonizada por Antonio Maceo y otros patriotas. La Guerra de los Diez Años no tuvo un final feliz, por el incontrolable caudillismo, indisciplinas, ausencia de un mando único y, sobre todo, la falta de unidad.

José Martí recogió las banderas independentistas enarboladas por Céspedes y emprendió la ardua tarea de reunir el contingente de viejos mambises con los nuevos combatientes por la libertad.

Recuerdo que hace unos años escribí que a pesar del lastre que significaba en el ámbito nacional el Partido Autonomista y su avenencia con la colonia, los cubanos se lanzan de nuevo a la manigua redentora el 24 de febrero de1895. En meses posteriores, en la mayor parte de la Isla existían focos de insurrectos. Los pinos nuevos se unen a Máximo Gómez, uno de los dirigentes supremos de la revolución de 1895, y a la verticalidad patriótica de Antonio Maceo para extender la guerra a toda Cuba, con la invasión desde oriente a occidente
Por otra lado, el poder de España se debilitaba rápidamente con su política de "Hasta el último hombre y hasta la última peseta". En esa situación se produjo, en 1898, la intervención de los Estados Unidos en la guerra tomando como pretexto el estallido del buque “Maine”, en el puerto de La Habana. La patriotería yanqui secuestra los esfuerzos de los criollos por emanciparse de la dominación colonialista.

Tras la derrota del ejército español, en la primera guerra imperialista, Washington no reconoció al gobierno de la República de Cuba en Armas, impidiendo incluso la entrada de las tropas cubanas a la ciudad de Santiago de Cuba.

La “guerra necesaria y justa” que predicaba Martí para fundar una república “con todos y para el bien de todos” concluía de una manera abrupta, sin embargo el fin de la doctrina martiana, forjada en los valores épicos, morales y éticos que habían forjado a la nacionalidad cubana, fue inspiración en la continuidad de la lucha.


domingo, 23 de febrero de 2014

PARA DISTRIBUIR RIQUEZA, PRIMERO HAY QUE CREARLA



“Ninguno de los cambios que realizaremos podrá jamás atentar contra las conquistas sociales fruto de la Revolución… Para distribuir riqueza, primero hay que crearla y para hacerlo tenemos que elevar sostenidamente la eficiencia y la productividad… En la misma medida en que avancemos en este propósito, se irán conformando las condiciones para mejores salarios y pensiones”.
Así  expresó el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en las conclusiones del XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba.
Con el discurso de Raúl concluye un proceso de consulta popular en el que quince meses intervinieron más de 2 millones 850 000 trabajadores, el cual representó, sin dudas, un decidido   apoyo actualización del modelo económico y social en Cuba.
En la publicación del texto íntegro de las palabras del Presidente Cubano en www.cubadebate.cu , se subrayan algunos aspectos muy puntuales sobre el movimiento obrero en la Isla antillana:
·         “Coincido plenamente con ustedes en que el actual sistema salarial no se corresponde con el principio de distribución socialista “de cada cual según su capacidad a cada cual según su trabajo”, o lo que es lo mismo, no garantiza que el trabajador reciba según su aporte a la sociedad.
También es cierto que el salario no satisface todas las necesidades del trabajador y su familia, lo que genera desmotivación y apatía hacia el trabajo, influye negativamente en la disciplina e incentiva el éxodo de personal calificado hacia actividades mejor remuneradas con independencia del nivel profesional requerido.”
  • “…hemos adolecido de un enfoque integral en la aplicación de la política salarial y de estimulación, lo que condujo a la aprobación puntual a lo largo de los años de disímiles sistemas de bonificación extrasalarial en sectores y actividades, que no en todos los casos están vinculados con el resultado del trabajo y al incremento de su productividad.”
  • “Sería irresponsable y con efectos contraproducentes disponer un aumento generalizado de los salarios en el sector estatal, ya que lo único que causaría es una espiral inflacionaria en los precios, de no estar debidamente respaldado por un incremento suficiente de la oferta de bienes y servicios.”
  • “…el objetivo fundamental del proceso de eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria cuya etapa inicial de preparación de condiciones se encuentra en marcha y en la cual se prevé desplegar un sistema salarial flexible y consecuente con el ya mencionado principio de distribución en el socialismo.”
  • “Nunca debemos olvidar que el sistema económico que prevalecerá en la Cuba socialista, independiente y soberana, continuará basándose en la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y que la empresa estatal es y será la forma principal en la economía nacional, de cuyos resultados dependerá la construcción de nuestro socialismo próspero y sostenible.”
  • “…el papel del movimiento sindical cubano y las importantes misiones que le corresponden:  por una parte, organizar, integrar y movilizar a los trabajadores en interés de la formación de valores laborales, patrióticos y morales, y por la otra, representarlos y defender sus derechos ante la administración en un clima de exigencia mutua.”

lunes, 17 de febrero de 2014

REMAKE DE LA ULTRADERECHA VENEZOLANA



Por José Gilberto Valdés
Un nuevo golpe de Estado
se fragua contra el chavismo.
Promotor agazapado,
Obama o Bush da lo mismo.
(AVN) Un llamado a la movilización del pueblo a todas las plazas Bolívar del país realizó el PSUV.
Venezuela, en especial la capital Caracas, vuelve a vivir días intensos de desobediencia civil que llevan a cabo grupos de personas de la ultraderecha “reanimada” (la palabra entrecomillas se refiere a una madeja de hilos que une a los protestantes y sus jefes con un manipulador de títeres, allende a sus fronteras)
Durante este fin de semana he seguido las noticias ampliadas de las acciones contra el gobierno bolivariano transmitidas por TeleSur en la televisión cubana, y las páginas digitales de la Agencia Venezolana de Noticias y sus contrapuestas de sucia guerra mediática. Todas estas lecturas permiten suscribirme a las afirmaciones del artículo Golpe que no mata, fortalece, del analista político  mexicano Miguel Ángel Ferrer-Mentor, reproducido por Cubadebate.
No se ha tomado por sorpresa al presidente Nicolás Maduro, quien desde el primer momento denunció el golpe de estado en desarrollo por parte de la farándula fascistoide  que no pudo  ganarle en las urnas y pretende asumir el poder por la violencia, con piedras y artefactos incendiarios, al amparo de la mentira maldita en los medios de comunicación privados y ciertas cadenas noticiosas internacionales.
Se repite el guión contra el movimiento chavista, como en abril del 2002 y posteriores
enfrentamientos contra el poder gubernamental elegido democráticamente.  Nada es novedoso, pues continúa la subestimación los actuales valores del pueblo venezolano y sus fuerzas armadas que en quince años ha emprendido el camino del bien, de justicia social, de paz.
Una vez más sobresale la mano peluda, antes contra Hugo Chávez y ahora Nicolás Maduro, en las evidencias de la preparación de los grupos de estudiantes y otros opositores que siempre han estado presentes en la agenda de los integrantes de la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD),  quienes por supuesto no dan la cara en las calles.
Pero si alguien dudaba acerca de quién es el promotor agazapado que vuelve a desplegar la madeja de esta vieja política desestabilizadora, fueron muy claras las palabras del Presidente Nicolás Maduro, el domingo  en la cadena nacional cuando rechazó las amenazas directas e injerencistas del gobierno de Estados Unidos (EEUU).  
"No acepo amenazas de nadie. Venezuela no recibe órdenes de nadie", aclaró el Presidente.
Los múltiples daños materiales y personales ocasionados por la violencia de los grupos de la ultraderecha tienen una respuesta en su propio campo de operaciones, tras la orden a las masas populares de retomar las calles en un combate de inteligencia ideológica, con actividades culturales y deportivas, en fin demostrar al mundo que no hay posibilidades de éxito en un golpe de Estado en la Venezuela bolivariana y chavista.

http://www.telesurtv.net/articulos/2013/10/24/manual-usa-para-derrocar-gobiernos-gene-sharp-cerebro-de-los-golpes-201cblandos201d-9406.html
http://www.avn.info.ve/contenido/maduro-no-acepto-amenazas-nadie

viernes, 14 de febrero de 2014

HOY, EN EL DÍA DE SAN VALENTÍN


 Hoy no tengo una tarjeta, pero¿Recuerdas cómo nuestras manos se entrelazaron con ternura electrizante hoy?
¿Cuántas miradas hoy con deslumbrante brillo, sin  descartar edades?
¿Has olvidado cómo, en algunos momentos, se acortaron las distancias amando y siendo objeto de amor, de dependencia?
¿Cuánto amor desmedido de esperanzas, de química euforizante, hoy, más que el resto de los días?
¿En cuántas atrevidas locuras se pensaron…o realizaron?
Es Día de San Valentín, Día de los Enamorados.

miércoles, 12 de febrero de 2014

RENÉ GONZÁLEZ EN TWITTER: EL DIÁLOGO ES NECESARIO, POR TODAS LAS VÍAS QUE PODAMOS





Por: Rosa Miriam Elizalde (Tomado de Cubadebate)

El único de los Cinco que ha logrado la libertad, después de cumplir íntegramente la desproporcionada e injusta condena que le impuso un Tribunal de Miami, tiene ahora ciudadanía virtual: @rene4the5. Pocas horas después de integrarse a esta plataforma de las redes sociales, René alcanzaba cerca de mil seguidores y había enviado, en español y en inglés, una docena de comentarios en los que se reconocía de manera inequívoca la voz del hombre cuya mayor obsesión es el regreso de sus compañeros encarcelados.

“En 17 días Fernando cumplirá la injusta condena. ¿Permitiremos que con Antonio y Ramón suceda eso? ¿Qué significaría para Gerardo?”, se preguntaba el Héroe de la República de Cuba, quien además saludaba a otros usuarios de Twitter con el desenfado de un usuario de más largo vuelo en el universo virtual. Cubadebate pudo comprobar que, siendo un inmigrante digital -aquellos que nacieron antes de que se popularizara la cultura en red-, René se aplicó durante varios días para salir airoso de esta prueba e interactuar con los cibernautas del modo más natural y cercano posible.

-René, ¿por qué en Twitter?

-La entrada en Twitter es un atrevimiento. He observado que en la lucha por los Cinco le hemos dejado un poco ese espacio al enemigo, y desde que regresé siempre estuve pensando cómo ayudar para que seamos nosotros quienes ocupemos ese lugar en las redes. He comenzado a aprender un poco del tema con jóvenes, algunos estudiantes de la Facultad de Comunicación, y todos coinciden en que es un imperativo integrarse a ellas, de manera personal. Me sugerían fundamentalmente Twitter. Y decidí dar el paso, un poco vacilante porque uno no se siente muy seguro en ese medio. Yo soy piloto no especialista en las redes. Sin embargo, creo que se puede lograr, que vale la pena intentarlo porque es un medio de comunicación muy popular en Estados Unidos, una herramienta idónea para acercarnos al público norteamericano. Después tendré que ir perfilando el mensaje, la forma, el contenido. El objetivo es ese: llegar al público norteamericano por esta vía, sin descartar alguna otra red social en la que más adelante podríamos intentar la incursión en ellas.



-Estas plataformas son un espacio para intercambiar con otros, que pueden estar muy lejos físicamente, pero muy cerca de nosotros en el espacio virtual, a la distancia de un clic. En Twitter, el 34 por ciento de la audiencia habla inglés y más del 80 por ciento de los norteamericanos que están en Internet son usuarios activos de alguna red social. ¿Qué le interesa dialogar con ese alguien tan lejos y tan cerca a la vez?



-Quiero hablar personalmente del Caso (de los Cinco), no desdeñar ninguna vía para hablarle al público norteamericano y lograr su interés. Ahí es donde tendremos que perfilar el mensaje y ser creativos. El norteamericano no conoce el Caso de los Cinco. En las estadísticas que tu mencionas, presumo que una buena parte son universitarios, académicos, líderes de opinión que nutren a los tanques pensantes de la política de Washington, y nos interesa sobre todo que ellos conozcan nuestra historia. Se han dado pasos, yo diría que con mucho trabajo se ha abierto una pequeña brecha – ahí está, por ejemplo, la presentación del libro de Stephen Kimber (What Lies Across the Water: The Real Story of the Cuban Five) en universidades norteamericanas-. Las redes sociales son otras herramientas que disponemos para seguir abriendo esa brecha, las tenemos a la mano y no suponen un gran costo económico, como sí lo es publicar anuncios en periódicos importantes.



-Las redes sociales son un espacio muy desaprovechado por los movimientos que acompañan la causa de los Cinco, que parecen preferir las formas tradicionales de movilización y expresión políticas. ¿Tiene conciencia de eso?



-A mí me interesa el diálogo. Tuve una buena experiencia con (los blogueros de) La Joven Cuba, en un par de ocasiones en las que colaboré con ellos, cuando me encontraba en libertad supervisada (en Miami). El diálogo es necesario y no renunciaremos a él, por todas las vías que podamos. Empezaremos en Twitter y después iremos sumando otras formas de comunicación. Es muy importante que las personas que están ahí, particularmente los norteamericanos, escuchen directamente a uno de los Cinco y cuando venga Fernando, seremos dos.

-Próximamente tendrán un encuentro presencial en Londres…

-Hay dos actividades fundamentales en este año: el encuentro en Londres, en marzo, y la Jornada de los Cinco en Washington, más adelante, en junio. Dos propósitos fundamentales tendrá el encuentro en Londres: atraer a parlamentarios de todo el mundo para que conformen una comisión internacional de investigación sobre el caso de los Cinco. El fallo va a tener el patrocinio de personalidades mundiales reconocidas.  Otro propósito del encuentro es recaudar fondos para apoyar las actividades en Washington.

-El 27 de febrero termina la condena de Fernando González Llort, y debe salir en libertad. Él no es ciudadano norteamericano, no tiene que pasar por el otro calvario de la “libertad supervisada” que pesó contra usted.

-Normalmente el prisionero una vez que termina la sentencia ya tiene bastante avanzado el proceso de deportación a su país de origen y esta casi siempre se produce de manera expedita. Siento algo de alivio de que ahora serán solo tres los que estarán en la cárcel.  Siento el mismo alivio que el resto que está en prisión: la alegría de que uno más de nosotros pueda estar con su familia, pero también siento la pesadumbre de que otro más cumplió íntegramente su sentencia. Y siempre recordamos que si Antonio cumple toda su sentencia, nadie sabe si podrá ver a su mama aquí en Cuba. Y que si Ramón cumple su sentencia, no vendrá hasta el 2024 y que para Gerardo significaría morir en la cárcel. Por eso tenemos que intensificar todas las acciones y, sobre todo, no perder oportunidad alguna de hacer algo por el Caso de los Cinco.



-En Twitter y en otras redes lo principal es comunicar sentimientos, pero hay que lidiar con la tecnología y no cansarse.  ¿Podrá René?



-Eso espero.