miércoles, 11 de mayo de 2016

EL ORGULLO DE SER AGRAMONTINOS



Recurrente para los hombres y mujeres de la provincia de Camagüey es la sentencia “con la vergüenza”, cada vez que enfrentan un contratiempo en el quehacer cotidiano.

La frase tiene origen histórico, en momentos decisivos al inicio de la  guerra  independentista (1868 – 1878), cuando Ignacio Agramonte Loynaz discute con un oficial inseguro por el futuro de la contienda:

¿No está viendo usted lo contrario todos los días? ¿Con qué recursos cuenta usted, General, para continuar la guerra?

Agramonte no demora su respuesta. Dice, rápido:

—Con la vergüenza.

domingo, 1 de mayo de 2016

Somos más este Primero de Mayo




Mírelos como los veos. Vestidos de domingo en las entreluces de una nueva mañana. Aún no ha amanecido y pasan a mi lado, por las avenidas y las calles que conducen a la principal plaza   camagüeyana, aledaña al centro fundacional de una ciudad quingentésima, cargada de historia patria, tradiciones y cultura.


¿Por qué caminan  tan temprano? De pronto, las avenidas y calles se convierten, en  afluentes de un río humano, como la corriente de agua del cercano Hatibonico, al parecer pasivas hasta que llueve y se convierte en “nuestro Amazonas”, según la visión de Nicolás Guillén.


Son hombres y mujeres de todas las edades, colores, credos, unidos por el heroísmo diario, marchan por el compromiso de la supervivencia de la  sociedad construida por dos generaciones de cubanos. Una tarea que no ha sido nada fácil, entre necesidades y carencias, pero este primer día de mayo reafirmamos nuestro optimista andar por el camino propio del socialismo, no perfecto pero si perfectible.