miércoles, 14 de marzo de 2012

Paneque, compañero, hombre de la radio

El hecho de conocer desde la niñez al periodista camagüeyano Pedro Paneque Ruiz es motivo de orgullo personal.

Durante la ceremonia de entrega a este hombre de la radio del Premio Provincial a la Obra de la Vida 2012, otorgado por la Unión de Periodistas de Cuba, se le recuerda siempre alborotador, con el dicharacho en la punta de la lengua, revolucionario hasta la médula.

Se le conoce en la década del sesenta, cuando a la par del proceder adolescente defiende las nuevas posiciones sociales en las aulas de las escuelas primaria y secundaria, y en las propias calles de complejo trazado en la antigua villa de Santa María del Puerto del Príncipe, próxima a los 500 años.

Luego, intereses educacionales diferentes solo permitieron encuentros ocasionales en los que se apreciaba una razón de vida consolidada, sin abandonar su espíritu bullanguero. Iniciada la década del setenta, se coincide en el ejercicio del periodismo autodidacta en el periódico provincial ADELANTE, con el espigado reportero de la emisora Radio Cadena Agramonte, de quien se aprende el oficio de buscar la noticia día y noche en temas de la producción azucarera, reglón determinante en la economía en el territorio.

Resulta imposible olvidar las anécdotas de salir a las tres o cuatro de la madrugada en una motocicleta URAL, con sidecar, junto al “loco” Durán y su cámara fotográfica, para llegar a las siete en punto a cualquiera de las distantes fábricas de azúcar y conocer historias de abnegados colectivos obreros.

En otras oportunidades, durante el largo viaje en un jeep, la descomunal grabadora UHER sobre las piernas se convierte en mesa para el repaso de notas, que serían examinadas en encuentro de estudios universitarios los sábados. Robándole tiempo al descanso se graduó como Licenciado en Periodismo.

Sentado en la acera, frente a la redacción radial, forma parte del secreto a voces que a finales del año 1975 constituía la misión internacionalista en Angola. Dispuesto, sin medias tintas, a pesar de su limitación física insistió una y otra vez hasta que años después hace realidad su noble propósito en Etiopía.

En la isla cumplió importantes tareas como la cobertura a las visitas de Fidel, Raúl y otras personalidades a esta provincia. En los últimos 44 años no hay acontecimiento importante en Camagüey, que no se haya trasmitido en la voz de Paneque. Por su ética, consagración al trabajo reporteril y conocimiento de la profesión, por su compañerismo incuestionable, se acrecienta el orgullo de conocer a Paneque.

(José Gilberto Valdés)

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