Por José Gilberto Valdés
La amplia plaza frente a la iglesia de La Caridad, en la
centroriental ciudad de Camagüey, vibró de la algarabía aquella noche del 28 de junio del 2000, cuando se detuvo el último desfile de carrozas, comparsas y congas de las celebraciones del San Juan de ese año. Los altos parlantes habían cesado de transmitir música y las narraciones en torno al paseo. Un anuncio extraordinario puso a todos de pie, cada vez eran más fuertes los aplausos y las palabras que salían del alma: Se daba a conocer el regreso a Cuba de Elián González, tras siete meses retenido ilegalmente en Miami, Estados Unidos.

centroriental ciudad de Camagüey, vibró de la algarabía aquella noche del 28 de junio del 2000, cuando se detuvo el último desfile de carrozas, comparsas y congas de las celebraciones del San Juan de ese año. Los altos parlantes habían cesado de transmitir música y las narraciones en torno al paseo. Un anuncio extraordinario puso a todos de pie, cada vez eran más fuertes los aplausos y las palabras que salían del alma: Se daba a conocer el regreso a Cuba de Elián González, tras siete meses retenido ilegalmente en Miami, Estados Unidos.