sábado, 11 de enero de 2014

(Noticia por dentro) ADELANTE: la gran escuela



Por José Gilberto Valdés 

ADELANTE fue el primer periódico fundado por la Revolución cubana, apenas doce días después del triunfo de las tropas rebeldes en enero de 1959.
Con motivo del aniversario 55 me pidieron que escribiera unas palabras acerca de mi estancia en ese medio de prensa desde el año 1970 hasta 1993, aunque todavía no he podido desprender el pie izquierdo de esa redacción, a la que acudo habitualmente. Además ahí  tengo plasmado un gen nombrada Bárbara, que aprendió a caminar en los pasillos de la redacción  y ahora mis compañeros la reciben como editora de la versión digital de esa publicación.
Dos cosas aprendí durante más de una veintena de años de convivencia en el colectivo andariego de trabajadores  del entonces diario ADELANTE: responsabilidad y ética.
Hacia cualquier lado que mirara en la estrecha redacción de la calle Príncipe y, luego, en el amplio salón de la avenida Jayamá, siempre había un punto referencial de ambas cualidades humanas, ocupado por los “maduros” Labrada, Paco Varona, Oriel, Ramírez, Boudet…, los “veinteañeros” Elio, Sarmiento, Durán, Otilio, María Delys, Carmita, Betancourt…, los “inquietos” Serpa y Funes, hasta los “negros” del taller: tendría que escribir decenas de nombres no olvidados.
No podría dejar en el tintero a aquella Sara que me dedicó la crónica “El presente ausente” en mayo de 1976, o a Ángel Pedro, un tabaquero que se hizo periodista: como todos, para defender a la Revolución.
El ambiente de la redacción las más de las veces era relajado. Nos llamábamos con sobrenombres, ninguno hiriente, sin embargo, no los voy a relacionar en público. Basta decir que era un tratamiento jocoso de estimación y amistad. Al cabo de 43 años de profesión escucho con agrado un ¡¡PEPE!!  o EL GORDO VALDÉS: ese es alguien de la vieja tropa.
A las largas jornadas desde la mañana a la madrugada, cuando se ponía en marcha la rotativa, buscábamos espacios libres para un torneo de ajedrez, el dominó a la hora del almuerzo, tirar con escopetas de peles, jugar softbol, incursionar en cuevas y hasta unos pocos aprendieron paracaidismo, mientras otro voló en planeador: éramos tan jóvenes. Bueno, hasta la dulce  Carmita fue Lucero del carnaval provincial.
 En las  líneas que me han pedido escribir por el aniversario de ADELANTE, en modo alguno dejaría de contar una de las tantas anécdotas como reportero. Era encargado de acudir, noche por noche, a la dirección provincial de zafra y copiar las estadísticas de las molidas de los centrales para un recuadro en la primera plana del diario. En cierta ocasión, el Comandante Rogelio Acevedo, delegado del Buró Político en la provincia, me sugirió que cambiáramos el plan de molida operacional por el mayor de la potencial de cada ingenio y calcular el por ciento de cumplimiento: los nuevos números fueron publicados.
A la mañana siguiente me despertaron fuertes golpes en el portón de la casa y recibí con asombro el mensaje que transmitía  el chofer: tienes que ir para el periódico, te están esperando para nada bueno.
Apenas abrí la puerta de la dirección y ya Boudet me requería sobre lo que yo había hecho con las estadísticas de zafra: desde los veintitantos centrales de la provincia habían llamado con quejas de errores en la tabla.
Expliqué lo sucedido en la noche anterior y pedí que lo comprobaran en la oficina de Acevedo. La respuesta me devolvió el alma al cuerpo: era algo así como que no se debe moler con planes facilitos.
También, en la actualidad, habría que cambiar algunos numeritos, para que las cosas se hagan sudando la camisa de veras: ¿no creen mis colegas?
Para quienes se abrieron otros caminos en el quehacer profesional, nos resulta difícil terminar de sacar el pie izquierdo y siempre recurvamos: nos agrada sentir el calor humano  de esos colegas, aun cuando existen rostros nuevos.
En cualquier escenario de valoraciones de profesionales, reitero el concepto de que el colectivo de ADELANTE es una escuela, tanto para quienes partimos del conocimiento empírico para escribir una noticia, como para los que pasaron la academia y antes llegaban a cuenta gotas, mientras ahora lo hacen en vastas y hermosas horneadas: existe la sutil asignatura del ejemplo personal que forja responsabilidad y la ética.

2 comentarios:

  1. Pepe, felicidades por tu comentario, en verdad creo que no se te quedo alguien del Adelante, a pesar de estar lejos de alla, siempre te recuerdo como una persona alegre y jovial, no en el periodico pero si en la TV siempre el ambiente fue excelente y compartimos tambien muy Buenos momentos, en sentido general las redacciones son espacios muy encantadores, felicidades a todos y abrazos para ti y flia

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    1. Muchas gracias por tu comentario, lo de alegre jovial seré hasta la sepultura. Muchos abrazos a tu familión

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