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sábado, 31 de agosto de 2013

CUESTIONAN EN EE.UU VENTAJAS DE ATAQUE MILITAR CONTRA SIRIA

* CONTINUAN PREPARATIVOS PARA LA AGRESIÓN
* LA ACCIÓN MILITAR NO TENDRÍA AMPLIO APOYO DE ALIADOS


Estados Unidos continúa hoy los preparativos para una acción contra Siria, a pesar del bajo nivel de apoyo y las dudas expresadas por militares retirados y en servicio activo sobre las ventajas de esa operación. En el plano interno, las encuestas más recientes señalan que alrededor de 80 por ciento de los estadounidenses estiman que para realizar un ataque contra la nación árabe el presidente Barack Obama debe contar con el apoyo del Congreso, que reinicia sus sesiones el 9 de septiembre próximo.
El presidente Barack Obama está también bajo la presión del legislativo, y en ese sentido el líder de la Cámara de Representantes, John Boehner, expresó la víspera la posibilidad de interrumpir el receso de los legisladores y realizar una sesión anticipada de ese órgano para analizar la crisis.
De producirse dicha acción militar, sería la primera vez en más de tres décadas que un mandatario norteamericano realiza una agresión contra una nación extranjera sin un apoyo amplio de sus aliados, ni siquiera del Reino Unido, su habitual socio incondicional.
Solo Francia ha expresado su decisión de apoyar una eventual operación bélica contra la nación árabe.
Esta falta de apoyo internacional preocupa a analistas militares estadounidenses, como el caso del general retirado Charles Brower, profesor del Instituto Militar de Lexington, estado de Virginia, quien considera que Obama necesita la ayuda de sus aliados a quienes debe argumentar la justificación legal para una acción de ese tipo.
Militares estadounidenses en activo también tienen serias dudas acerca de las ventajas de un ataque militar contra Siria, debido a las restricciones impuestas al Pentágono por la actual crisis fiscal y el desgaste de los servicios armados en otros conflictos recientes.
Según el diario The Washington Post, más de una docena de oficiales estadounidenses, con rangos desde capitanes hasta generales, mostraron su preocupación acerca de las probables consecuencias de un ataque con cohetes crucero contra objetivos en Siria.
Algunos de los entrevistados por el Post señalaron que la Casa Blanca carece de una estrategia coherente contra el Gobierno de Damasco por lo que una eventual operación contra objetivos militares sirios resulta al menos ambigua.
Incluso el presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor de Estados Unidos, general Martin Dempsey, expresó recientemente su oposición a un ataque contra Siria.
En una carta dirigida al congresista demócrata Eliot Engel, Dempsey, el militar de más alto rango en el país norteño, descartó la posible realización de ataques con cohetes crucero y otras opciones similares sin emplear tropas terrestres en suelo sirio, porque dichas acciones llevarían a Washington a una guerra sin perspectivas en Oriente Medio.
El general aseguró que las proyecciones políticas de los líderes de las bandas armadas que intentan derrocar por la fuerza al Gobierno de Damasco constituyen un peligro para los intereses de Estados Unidos.
Según el alto jefe castrense, el problema en Siria no se limita a escoger una de dos partes en conflicto, sino entre muchos contendientes, y cuando Estados Unidos seleccione uno de ellos será porque el equilibrio está a su favor y eso no es posible en las condiciones actuales.
(Tomado de Cubadebate, con información de Prensa Latina)

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