miércoles, 13 de abril de 2011

A 50 años del incendio de la tienda El Encanto



Por José Gilberto Valdés

Escuelas, tiendas, cañaverales, cooperativas de campesinos, hoteles, barcos pesqueros, han estado durante medio siglo en el punto de mira de la contrarrevolución para sembrar el terrorismo entre el pueblo cubano.

Ninguno ha sido un objetivo militar.

Al anochecer del 13 de abril de 1961, potentes explosivos C-4 de manufactura norteamericana, colocados por un vendepatria iniciaron un incendio en la habanera tienda El Encanto, el mayor centro comercial del país y que formaba parte de una cadena nacional de establecimientos de ese tipo, nacionalizada en octubre de 1960.

La tienda por departamentos, situada en la calle Galiano, era propiedad del pueblo y poseía una poderosa milicia de obreros. En los primeros momentos del devastador incendio acude al centro Fe del Valle Ramos, presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas para rescatar el dinero recaudado entre los empleados para apoyar obras de la Revolución.

Ella pudo entrar pero las llamas impidieron su salida. El incendio se pudo controlar a la mañana siguiente. En fragmentos de paredes del edificio chamuscado quedaron intactos la bandera cubana de franjas blancas y azules, con el triángulo rojo y la estrella, también un elocuente cartel VENCEREMOS.

El saboteador fue detenido cuando intentaba abandonar el país clandestinamente y recibió el peso de la justicia revolucionaria.

Cincuenta años después, trabajadores y jubilados de la tienda EL Encanto, en la ciudad de Camagüey, rememoran los hechos históricos en un acto de reafirmación revolucionaria.

Fe del Valle fue una madre de dos niños y destacada trabajadora del comercio que pasó a engrosar la extensa lista de víctimas de las acciones promovidas por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos como antesala al desembarco de una brigada mercenaria en Playa Girón, la cual fue derrotada en 72 horas. No importó el poderoso armamento de ese contingente, ni el apoyo aéreo y naval con que contaron.

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